Otra de cine, de mucho, mucho cine.
Testigo de Cargo - 22-09-2007 09:20:07 | Categoria: La Butaca
¿Alguna vez se os pasó por la cabeza veros literalmente encerrados en casa, por motivos de salud o inclemencias del tiempo, de esas que aconsejan mejor no pisar calle, sin más compañía que un montón de libros por leer, una conexión lenta a Internet, y por supuesto una mala programación en la televisión…? Y sin obligaciones, con todo hecho o sin nada que hacer, sin nadie ante quien responder hasta el lunes…Así me las veo yo, y por eso, y por solidaridad, quiero retomar uno de mis buenos hábitos, de mis más queridas aficiones, y disfrutar con vosotros de un elenco de películas imprescindibles.
Voy a ampliar mi registro, pero no voy a plantearos largometrajes complicados, ni títulos desconocidos de esos que sólo sirven para dárselas de cinéfilo. Son sólo clásicos dignos de disfrutar, que me gustaron, me acompañaron y me entretuvieron, así que ahí queda una de mis propuestas.
Sopa de ganso (1933), uno de los trabajos más conseguidos e irreverentes de los inimitables hermanos Marx. Toda la película es un regalo para los amantes de la comedia. Es una excelente opción para pasar la mañana del sábado.
Y a continuación, El ladrón de bicicletas (1948), donde la dirección de Vittorio de Sica, que plantea la historia casi en tono documental, exhibe una posguerra italiana plagada de personajes anónimos, de sus carencias, su realidad cotidiana de penurias, que cautiva y sorprende. Tan amarga como hermosa.
Para la sobremesa, nada mejor que Con faldas y a lo loco (1959), sensacional juego de falsas identidades y enredos en la que Wilder se sirve de la parodia del cine de gángster para filmar una de las mejores comedias de la historia del cine. Además, la Monroe sale entradita en carnes, sin perder un ápice de su arrebatadora y mitificada belleza.
“Y no hay siesta sin peli de tiros”, como decía mi abuelo, así que para los amantes del género Hasta que llegó su hora (1968), la clásica historia de venganza que parte de una idea concebida por el propio director, Sergio Leone, con un plantel inmejorable de intérpretes y una innovadora partitura de Ennio Morricone, que la convierten en una de las cimas del western de todos los tiempos. Y quien me conoce sabe que no soy muy aficionada, pero merece la pena…
Para acabar el día, y acompañando una cena ligerita, a solas o no, esto a gusto del consumidor, Manhatan (1979), donde Woody Allen nos presenta una inteligente historia sobre las relaciones sentimentales desde su eterno prisma sarcástico, con una estudiada fotografía en blanco y negro de su musa: la ciudad.
El domingo amanece nublado, no se pueden hacer planes a corto plazo, pero, si hay ganas, salimos a desayunar: cafelito y una de calentitos. Compramos el periódico y para casa, que nos espera otra de mi querido Billy, Perdición (1944). Visto lo visto, es una lástima que Wilder no incidiera más en el cine negro, pues pocos títulos de este género poseen semejante magnetismo.
Para abrir boca, o como postre, Senderos de gloria (1957), una indeleble muestra del genio de Stanley Kubrick, una obra maestra del cine antibelicista, que nos lleva al corazón de la primera guerra mundial.
Y para mejorar el sabor de boca, cómo no, El golpe (1973), entretenidísima cinta que mezcla a timadores y mafiosos en plena época de recesión económica americana, con una excelente ambientación y unos giros que mantiene al espectador enganchado hasta el final, amén de sus atractivos protagonistas.
Quizá es hora de salir a dar un paseo, ¿no? Y tomarnos unas tapas… Pero sigue lloviendo, así que para los que nos acostamos tarde, La ley del silencio (1954). Es difícil estar de acuerdo con la declaración de actitudes que muestra el fenomenal director Elia Kazan en este título, rodeado por la polémica sembrada tras la famosa “caza de brujas” del senador McCarthy, pero no cabe duda de la calidad del producto, premiado con varios Oscars, entre ellos el de mejor película.
Dulces sueños, que mañana es lunes…
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Vaya, no sé porqué me da a mí en la nariz que la mayoría serán en blancoy negro, ¿verdad?
Algunas ya las conocía, y se agradece la recomendación. Desde luego dan ganas de una maratón de pelis, pero siempre acompañado, ¿no?
Es sólo una idea, pero ¿podrías hacer lo mismo con otros títulos más actuales?
Un beso
Comentario de César hace 2 años y 26 meses








