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IX. Una historia a retales...

Dos aportaciones distintas plantean una línea argumental enfrentada. Desde la voz de un nuevo personaje, os planteo que vosotros, asiduos de esta sección, decidáis qué rumbo debe tomar nuestra historia. Espero comprendan tan entusiastas colaboradores, las licencias que me he permitido para encajar ambos relatos.

Gabriela se alegró de volver a casa. Llevaba días sin aparecer por allí, por no dejar sola a Carmen, con todo lo que estaba pasando…Y le sorprendió encontrar un halo de luz al final del pasillo. Todo a oscuras, todo en silencio, y sin embargo algo iluminaba el despacho. Se acercó sigilosamente, después de los acontecimientos de los últimos días, no estaba de más andarse con cautelas. Había olvidado apagar el ordenador. Sonrió para sí, con alivio. Se sentó frente a la pantalla, abrió una de sus carpetas personales y volvió a leer cierto documento mil veces releído:

Primera Carta

“Quiero decirte que ya me olvidé de ti…Ya no me muero por besar tus labios, ya no me rompo la esperanza a golpes contra tu inconsciencia, murió mi paciencia, desperté y no me quedan ganas para verte más. Me cansé de seguirte el juego, he malgastado ilusiones y necesito dibujar nuevos amaneceres. Ya no temo tu voz, no has dejado nada entre tú y yo, no voy a seguir esperando que salves tu miedo a equivocarte, o a reconocer tus errores en esta historia.
Porque mi error fue el mayor de todos, y en mi afán por enmendarlo sólo encontré cerrados planteamientos por una mala atribuida razón. ¿Y quién quiere llevar la razón cuando se te escapa lo que más adoras...? Mi castigo fue el destierro, y ya no merece la pena luchar contra todo por ti, disfruta de tu victoria, de tu vida gris sin mis colores. Encontraré alguien mejor, o puede que ya lo encontrara y ahora esté dispuesta a darle su oportunidad…
Voy a volver a todos los sitios que compartimos, sin el miedo a mancillar tu recuerdo por redescubrirlos con otros ojos, voy a visitar todos aquellos lugares que quedaron en la recámara de nuestros planes, voy a hacer todo lo que dejamos para mañana…Voy a empezar a vivir sin ti..."


Segunda Carta

“Hoy he vuelto a soñar contigo. Me pasa más a menudo de lo que quisiera, y estoy cansada de despertar y no verte a mi lado, de no vivir esa realidad que pintábamos, de besos de buenos días, de sonrisas por volver a casa y encontrarnos allí, de ganas de hacer el amor… Cosas cotidianas que se vuelven extraordinariamente felices si son contigo. Pero me despierto sola, y no te acabas de ir, ni la cama huele a ti, y la certeza de pasar otro día sin verte es quien me da con desagrado los “buenos días”.
¿Cómo puedo olvidarte…? Dime, ¿cómo lo hago…? No me acostumbro a vivir sólo con tu recuerdo, no te hace justicia. En este tiempo he abrazado y besado mucho, he sido por momentos feliz y por momentos desdichada, he visto volar el tiempo y en ocasiones lo he sentido pararse en seco y pasar dolorosamente despacio… Y siempre te he echado de menos.
He conocido gente más cariñosa que tú, más expresiva, llenas de ganas, de ilusiones, tan parecidos a mí que resultaba complejo no querer viajar a su lado. Y sin embargo no los he amado como a ti. Quizá porque con todo en nuestra contra, tú me querías, a pesar de tanta diferencia, yo te quería, y no consigo dejar de quererte…
Enséñame tú cómo vivir con el peor de mis errores y el mayor de tus aciertos, cómo vivir sin nosotros, con todo este amor por caducar encerrado entre tu orgullo y mis miedos, desperdiciando tantos besos que quiero darte, tantas sonrisas por dedicarte, tantos momentos… Porque en tu nobleza sé que aprenderás a amar, y te acompañaras de nuevos deseos, pero no volverás a tener ese pellizco en el estómago, porque lo tengo yo y no pienso devolvértelo.
Si hubieras soñado lo que yo… Era tan real, eran tus manos, tus gestos de siempre, tus caricias sin reparos y mis miradas cómplices, tu olor, mi olor… Eras tú, siempre has sido tú, y lamento no haberlo visto cuando aún te apetecía verme.
Supongo que volveré a enamorarme, o quizá no, pero aprenderé a disimular y a poner toda la ilusión del mundo en tal empeño. Sólo espero que no lamentes que, habiendo perdido tu compañía, pierdas también tu lugar en mi corazón…”

Referencias

Dirección para referencias

Comentarios

  1. Está historia tiene más flecos que un mantón de manila... A ver, ¿quién es esta Gabriela? ¿A quién van dirigidas las cartas...? Bueno, la carta, porque hay que elegir una, ¿no? No sé, no sé... La primera tiene toda la pinta de una mala letra de canción sin melodía, tipo Gisela, Edurne o cualquiera de estas... La segunda es que es tan dramática... ¿No hay tercera?... En plan "sé quien es el asesino y lo escribo en mi ordenador para que me maten justo antes de enviarlo por mail..."
    En fin, si sirven de algo mis triviales aportaciones, voto porque la prota se líe con el podólogo.

    Comentario de Allen ha vuelto hace 2 años y 27 meses

  2. Y yo que pensaba que los membrillos maduraban con este calor...

    Sería de agradecer que en vez de tanto comentario insidioso, aportase algo más al blog que un triste intento de dárselas de gracioso... O graciosa.

    Comentario de TestigodeCargo hace 2 años y 27 meses

  3. Parece que la pregunta de fondo que nos plantea Testigo de Cargo es ¿Agatha Christie o Daniel Steel? ¿Arthur Conan Doyle o Corín Tellado?
    Interesante debate si llega a plantearse aquí, vaya mi voto para la línea argumental desarrollada hasta el día de ayer.
    Nota para curiosos, "Socorrín" Tellado es la autora más leida en España después de Cervantes ¿intento de captar lectores?, ¿homenaje sincero al género rosa? ¿denuncia soterrada de las aficiones literarias de este país?

    Comentario de CiudadanoCero hace 2 años y 27 meses

  4. Estoy contigo, CiudadanoCero, creo que la intriga puede dar más juego, que para novelas ya tenemos las de la sobremesa. Creo que la Primera Carta puede dar lugar a un móvil en esta historia, un clásico, vamos: el crimen por despecho.
    Además, me llama la atención la ambigüedad en el planteamiento, porque las cartas tanto pueden dirigirse a un hombre como a una mujer, y en eso admiro el cuidado detalle de los autores por dejar abierta es posibilidad.
    Sí me gustaría saber cual es ese "error" que se menciona en ambas cartas. Quizá por ahí venga dada la siguiente pieza de este juego, ¿no?.
    Mucho ánimo!
    PD: Gabriela sale en el capítulo anterior, ¿no?

    Comentario de César hace 2 años y 27 meses


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