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Transformar un derecho en un negocio

España ha basado el crecimiento económico continuado de los últimos 11 años en el sector inmobiliario y de la construcción. Se puede decir, sin temor a equivocarnos, que el ladrillo es la piedra angular de nuestra economía, bajo la que se sustentan el resto de sectores y actividades. Sin embargo, esto tiene un elevado coste para la inmensa mayoría de los ciudadanos, ya que el valor real del suelo o de la vivienda, pasa a tener un valor especulativo, una expectativa de negocio.

El mercado inmobiliario ha llegado a transformarse en la gallina de los huevos de oro, frente al cual, todos los que se acercan desean obtener ganancia. Podemos introducir innumerables ejemplos, tantos como personas que desean hacer efectivo su derecho a habitar una vivienda digna. La expectativa de ganancia no sólo está presente en las promotoras o las empresas que se dedican a la intermediación inmobiliaria, sino que es asumida por propietarios, para los cuales, la especulación no es su forma básica de ganarse la vida.

Están en marcha una serie de medidas, tanto en Andalucía, como en el conjunto de España, que tardarán en dar sus frutos y que pueden llegar tarde para muchos ciudadanos.

La nueva Ley Andaluza de Vivienda Protegida y Suelo es un paso muy positivo para evitar la dinámica especulativa en la que lleva bastante tiempo instalado el mercado inmobiliario español. Más aún cuando se regulan las transmisiones de las VPO, costeadas con los impuestos de todos, y con los que los propietarios pretendían obtener un beneficio desorbitado.

Sin embargo, hasta que se consiga el objetivo de que la oferta de vivienda protegida, tanto nueva, como de segunda mano, tiren hacia abajo los precios del mercado de renta libre, habrá de esperarse un tiempo. Sería necesario completar estas medidas con una reforma de la fiscalidad inmobiliaria, en el sentido de aumentar las exenciones y transformar en imposiciones progresivas las ganancias y perdidas patrimoniales.

Mientras tanto, ya nos hemos hipotecado para el resto de la vida, quizás muchos endeudados por encima de la capacidad real económica futura. Esperemos que se mantenga el crecimiento económico y que una eventual recesión no provoque la perdida de la tan ansiada propiedad a muchos ciudadanos, porque, en definitiva, puede que la ilusión nos impida ver que nuestro piso o casa pertenece más al banco que a nosotros mismos.

Hasta otra compilación se despide de vosotros otro ciudadano más que se está enfrentado directamente con esta aventura. Queda la esperanza de que la carga compartida sea menos pesada y haga el camino más dichoso.

Referencias

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Comentarios

  1. veo decaido este blog...
    Qué pena q nadie te comente,Justiniano...pues a mi parecer esta breve reflexión tuya alcanza a ser la de muchos de los q te leemos...sin embargo, todos callan.. Por Qué??
    Yo si voy a comentarte una cosita..Si como dices, la piedra angular de nuestra economía es el ladrillo.... Considerarías una buena alternativa y sobretodo, de bajo riesgo, los Fondos de Inversión Inmobiliarios?

    Ahí queda eso!

    Un Abrazo.

    Comentario de Xeslia hace 3 años y 43 meses


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