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Rincones Literarios II

Nuevos escritores se animan a colaborar con los cuatro "fatigas" que echamos el rato volcando ideas y sentimientos en este variopinto blog. Ahí tenéis un nuevo relato, aunque quién me lo envió prefiere no desvelarnos su identidad. Espero que os dé qué pensar, porque a mí me ha encantado.
Un saludo.


La ducha no fue suficiente... La cama seguía revuelta y su olor parecía adherido sin compasión en todos los pliegues de su piel. Se miró en el espejo de aquel vetusto armario y, a pesar del impecable blanco del albornoz, sintió asco de la figura desvencijada que se asomaba tras un rostro sin inocencia, brutalmente castigado por una pasión mal entendida...
A la cabeza vinieron letras de una canción cien veces saboreada: “cuando se despertó, no recordaba nada de la noche anterior, demasiadas cervezas...pero ya no era ayer, sino mañana, y un insolente sol como un ladrón entró por la ventana...”
Se maquilló despacio, cada roce en las mejillas resultaba demasiado doloroso, arregló su pelo y decidió escoger ropa discreta. Le esperaba un almuerzo familiar, y no pensaba dar más explicaciones de las necesarias. Quizás lo mejor sería fingir una indisposición y no acudir, pero llevaba demasiado tiempo sin ver a sus padres, y la celebración de sus bodas de oro había sido la excusa perfecta para reunir a ese cuarteto de hijos, profesionales de éxito, desperdigados por el mundo, y desafortunados en asuntos del corazón. Sólo Diego, el pequeño, había conseguido conservar su relación con Amalita desde la facultad.
Echó un último vistazo a su aspecto antes de colocarse el mejor de sus abrigos. El labio seguía hinchado, y no había conseguido eliminar del todo el espeso olor de la colonia barata en la que semejante desgraciado decidió mojar sus expectativas de diversión...
Decidió caminar, tal vez así consiguiese evitar las borrosas sensaciones que acudían al paladar... No recordaba nada, pero prefería no pensar. No imaginaba cuánto iba a agradecer haber elegido unos zapatos viejos. Las caderas se quejaban en cada paso, víctimas de un esfuerzo desmesurado e inconsentido. A su boca acudía un regusto a canela que fatigaba aún más su paseo, pero procuraba no obsesionarse y avanzar despacio. Pensaba en una historia creíble para semejante facha. “Un salvaje de los que encierro cada mes, se ve que me estuvo esperando a las puertas del juzgado y me tiró a la cara lo primero que pilló... Claro que un móvil te puede abrir el labio, papá... Ya está más que denunciado, mamá...”.
Distinguió en la puerta del restaurante a sus padres y al menor de los hermanos. “Como siempre, será Amalia la que andará aparcando..”. Desde la acera de enfrente sus hermanas la saludaban efusivamente, y tras ellas, sus dos últimas conquistas... “Vaya, voy a ser la única soltera...”. Se sintió extraña, ya no era sólo el dolor que ceñía sus muñecas, sus muslos, su cintura... Se sintió indefensa, sola, muy sola. Aquellas eran las personas que más amaba y no podía contarles lo que acertaba adivinar había sido una noche de abusos.
Sacó su mejor sonrisa y se acercó todo lo risueña que de ella cabía esperar. Los ojos de su padre se iluminaron al verla: “mi niña...qué delgada estás, mujer...qué ganas de verte...”. Llegó el momento de narrar la película. Laura y Sofía hicieron su aparición del brazo de sus donjuanes justo cuando la escena del teléfono iba tomando visos de realidad. “Anda que lo que no te pase a tí... Ellos son Jorge y Nicolás...”.
Lo peor era tomar la decisión. No podía argumentarlo, no tenía nada que sostuviese aquella disparatada idea. No podía hablar. Sólo intentó que nadie advirtiera cómo se torció su gesto al reconocer el perfume a canela que la abofeteó cuando saludó a Nicolás...

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Comentarios

  1. No está nada mal el relato. Ojalá no pasara de ser mera ficción, pero por desgracia se acerca bastante al día a día de muchas mujeres sometidas a vejaciones por auténticos trogloditas. ¿Cuántos siglos más hacen falta para acabar con el abuso injustificado de hombres sobre mujeres...?
    Enhorabuena por el blog.

    Comentario de Rafa hace 3 años y 46 meses

  2. Interesante categoría la que has abierto Testigodecargo, pues no solo nos deleitas con estos pequeños fragmentos literarios, sino que además los eliges bien para difundir sendos mensajes.. Como bien dice el que me precede en los comentarios, me uno a él y reivindico el fin de esta injusticia social...ni una más, ni una menos....mejor NINGUNA.........nunca.

    Felicidades por el post a ti y a quien te lo ha enviado.

    Un abrazo

    Comentario de Theodora hace 3 años y 46 meses

  3. Gracias por querer compartir con nosotros este estupendo relato. Merece la pena hacer una reflexión sobre él en todos los sentidos.
    Desde aquí animar a su autor o autora a seguir deleitandonos con sus aportaciones.

    Comentario de Salva hace 3 años y 46 meses

  4. La verdad, es muy interesante el relato, tengo que decir que me ha encantado y felicito desde aquí a la persona que lo ha escrito, además es un tema que daría para mucho, pero desde estas líneas quisiera abrir un debate, porque creo que algo estamos haciendo mal para que esta actitud siga estando presente, ¿qué estamos haciendo mal? y en esta pregunta quiero involucrar tanto a la administración como a la sociedad en general.
    Un saludo para todos.

    Comentario de Pensamiento Libre hace 3 años y 46 meses


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