Otra oportunidad perdida
Ángel Trompetero - 04-01-2006 23:07:58 | Categoria: Cátedra de Ébano
Parece mentira que en este pais, otros preferirán llamarlo Estado, no exista una conciencia real por parte de todos nuestros políticos de resolver de una vez por todas el problema que la Universidad española viene arrastrando desde los años ochenta.No seré yo quien diga que los tiempos pasados eran mucho mejores, cuando la falta de libertad era la nota dominante de nuestras universidades durante todos los años del franquismo; con la LRU (Ley de Reforma Universitaria), el gobierno encabezado por el entonces Presidente Don Felipe Gónzalez Márquez, se abre un nuevo tiempo para la institución universitaria, un tiempo de libertad, de pérdida de autoritarismo, de nuevos planes de estudios buscando una enseñanza más apegada al mercado laboral y menos teórica, un tiempo donde la Universidad abre sus puertas para todos los hijos de las clases humildes...pero desgraciadamente esta Ley, llena de buenas intenciones, no estaba construida con fuertes cimientos, cimientos que fuesen capaces de aguantar las tempestades que durante los últimos 20 años ha vivido la sociedad española.
Con la llegada masiva de estudiantes también tiene lugar el desembarco de un profesorado mediocre, sin la formación pedagógica necesaria y sin la capacidad de sacrificio para desempeñar una ocupación de tanta importancia para el futuro de una sociedad. Por eso a este Ángel Trompetero siempre le han hecho mucha gracia las reflexiones concienzudas de muchos profesores, que han acusado del mal funcionamiento de la Universidad a la masificación sufrida en las áulas.
Pues bien, y sin intención de aburrir, la llegada del Gobierno de Don José María Aznar López y su famosa LOU (Ley Orgánica de Universidades) tampoco supo dar respuesta a esta problemática: no existía una verdadera carrera docente para el profesorado, donde se primasen los buenos profesores e investigadores y los mediocres no tuvieran cabida en el sistema; ésto último parece que fue la intención a través del proceso de habilitación del profesorado, sistema que se había comprobado ineficaz a lo largo de los años en la función pública donde se había puesto en práctica.
Y desgraciadamente no parece que la nueva ley, del Gobierno de Don José Luís Rodríguez Zapatero, vaya a romper con esta situación y todo lo más volverá a un sistema donde las Universidades de manera autónoma sean las encargadas de reglar la contratación de su profesorado.
Como veis empiezo con un tema muy interesante y preocupante al mismo tiempo, así que aquí dejo la ventana abierta para todo aquel que quiera proponer una carrera docente coherente, que respete la autonomía universitaria, donde prime la calidad por encima de la mediocridad y que sea clara desde el principio. Ni que decir tiene que este Ángel Trompetero después de todos estos años coronando la puerta de la Universidad de Sevilla tiene su opinión, pero eso será otro día...
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Bueno, veo que no te has hecho esperar mucho...
Empiezas tus "toques de trompeta" metiéndote en el fango hasta las rodillas, pues vamos a ello.
Creo que en nuestras Universidades hay profesores muy válidos, que adoran su profesión y que han sacrificado un futuro cierto de comodidad económica en la empresa privada por hacer realidad una vocación docente e investigadora que merece un reconocimiento público... ahí queda el mío. Sin embargo (muchos habréis sospechado que esta vaselina previa iba a desembocar en crítica, seguro) la realidad más extendida es la contraria, el acomodo generalizado y la retroalimentación entre alumnos educados en la cultura de lo fácil e inmediato y profesores hastiados por la falta de reconocimiento interno y externo está llevando a este país a tener asumido que el estudio superior no aporta nada extra al individuo; algo muy peligroso y más, si cabe, cuando se añade el dato de que España es el único país de la UE donde la obtención de una titulación universitaria no te garantiza un puesto de trabajo.
No podría decirte cuál es mi modelo, pero sí que se necesita abrir un debate real, sincero y sin prejuicios donde todos los estamentos de la comunidad pongan las cartas sobre la mesa y, con valentía, se afronte un proceso en el que se apueste por elevar el nivel del profesorado, sí, pero también de los estudiantes que un 4,75 no es un 5, no sé si me entiendes.Comentario de CiudadanoCero hace 3 años y 47 meses
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El aspecto en el que se centra Ángel Trompetero, el sistema docente, es uno de otros tantos problemas que padece la Universidad española. Sin embargo, he de decir que las deficiencias son similares a las que se padecen en otros poderes públicos y administraciones. Creo que hemos de empezar el esfuerzo reformador por cambiar el sistema de acceso, el sistema de permanencia y la cualificación profesional del empleado público, una vez que esto ocurra, puede que las cosas comienzen a cambiar. Aún así habrá que dedicar muchas energías a otros aspectos principales.
Recordarme que realice una anotación en la bitácora sobre el problema del empleado público.Comentario de Jesús Mora hace 3 años y 47 meses








